Este es un nuevo proyecto para el cual vamos a aprovechar trocitos de jabones que tengamos en casa, puede ser jabón natural o incluso jabón de tocador. Los vamos a rallar para formar unos “fideos” de jabón y los vamos a fundir con un extracto casero de limón.
¿Qué necesitamos?
- 1 limón
- trocitos de jabón casero o natural (no utilizar jabón para derretir en microondas)
- aceite esencial de limón
- ralladura de limón
- rallador de cocina
- moldes rectangulares para jabones
- 2 cazos de cocina o recipientes para calentar al baño maría
- 1 cuchara
En un frasco de cristal ponemos un limón cortado por la mitad y lo cubrimos con agua caliente. Dejamos el frasco cerrado durante uno o dos dias para conseguir un extracto de limón.
Rallamos los trocitos de jabón en virutas y lo ponemos a calentar al baño maría junto con el extracto de limón. Las proporciones son 1,5 tazas de virutas de jabón con media taza de jugo de limón.
Lo dejamos fundir lentamente, puede tardar una media hora, depende de la cantidad de jabón que utilicemos. Cuando el jabón se ha fundido se convierte en una pasta espesa – nada que ver con el jabón obtenido en frío-; entonces le añadimos la ralladura de limón y unas gotas de aceite esencial de limón. Removemos y ponemos en los moldes con ayuda de una cuchara apretando bien e intentando que no queden huecos libres.
Ponemos en el congelador durante una hora para que se enfríen antes. Una vez transcurrido ese tiempo, ya los podemos desmoldar y disfrutar de un dulce jabón limpiador al aroma de limón.




















